Una mujer de 52 años fue asesinada a puñaladas en Los Polvorines, en el conurbano bonaerense, al intentar defender a su hija de nueve años de un intento de abuso sexual perpetrado por un vecino. El hecho ocurrió en la madrugada del jueves. El agresor, identificado como Esteban Lorenzo Amarilla, de 26 años y también vecino del barrio Santa Elena, está prófugo y es intensamente buscado por la Policía.

El crimen tuvo lugar en una vivienda situada en la calle Velázquez al 4100. Según fuentes policiales, Yolanda Raquel Cáceres se encontraba descansando cuando escuchó ruidos extraños provenientes de la habitación de su hija. Al acercarse, encontró la violenta escena.
En un primer momento, se pensó que Amarilla había ingresado por una ventana, pero la investigación determinó que entró por la puerta principal. La niña relató a las autoridades que conocía al hombre como un amigo de su madre y que se despertó al encontrarlo desnudo a su lado, tocándola. El agresor le ordenó que se vistiera y esperara cinco minutos antes de salir.
Cuando Amarilla salió de la habitación, se topó con Cáceres, quien se dirigía hacia la pieza para averiguar qué sucedía. Entre ambos se generó una fuerte discusión, tras la cual el agresor le asestó dos puñaladas mortales. La mujer fue encontrada tirada en la cocina con cortes profundos en el cuello y heridas en la cabeza.
La hija logró salir de la casa y, a pesar de la tormenta que azotaba la zona, pidió ayuda en la calle. Los vecinos llamaron a la Policía y describieron que el piso estaba cubierto de sangre y que junto a la víctima había un cuchillo tipo Tramontina, que se presume es el arma homicida.
Al llegar la Comisaría Segunda de Malvinas Argentinas, la mujer ya había fallecido y Amarilla había escapado. La menor declaró ante la Policía que el agresor le tapó la boca para impedir que gritara. Las autoridades confirmaron que la víctima no presentaba signos de defensa ni de abuso sexual.
La Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 21 Descentralizada de Malvinas Argentinas, a cargo de la fiscal Lorena Carpovich, investiga el caso. Se ordenaron peritajes y se decidió que la niña quede bajo el cuidado de una tía materna, con acompañamiento profesional. Amarilla, empleado de la construcción, vive a cinco cuadras del domicilio donde se produjo el ataque.
Durante la jornada, vecinos se acercaron a la casa de Cáceres para dejar flores y carteles exigiendo justicia. El suceso conmocionó a la comunidad y generó numerosas muestras de apoyo en redes sociales. Las autoridades difundieron la imagen del sospechoso y continúan analizando cámaras de seguridad y entrevistando a vecinos y allegados para localizarlo.
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